Recordis Photography

From the Latin words “re” (repeat) and “cordis” (heart), translating into “Again by heart”

 
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Photos by Julia Galdo from Los Angeles, USA. More at her flickr, web and online portfolio.

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2 Comments

  1. B:

    Good work! Love it!

  2. Amilcar Moretti:

    Escribo desde Argentina, al sur bien al sur de América del Sur. Con nombre latino, algo me dice Julia Galdo que has de saber dónde se ubica el territorio. Soy Amilcar Moreetti, periodista de la ciudad de La Plata, una capital provinciana a 50 kilómetros de Buenos Aires, capital de Argentina. Me extiendo porque, acaso, no poseas una idea del todo clara, aunque espero que sí, como te dije. Soy crítico de cine, cultural y de fotografía desde hace muchos años. Me agrada tu trabajo, sobre todo esas imágenes de la muchacha desnuda, un cuerpo común no fashionado, no artificial ni siliconado, que avanza sobre el interior de una casa (que supongo californiana de Los Angeles, sobre las colinas). La muchacha desnuda avanza.
    Pero voy por partes. Primero la muchacha desnuda aparece dentro de la casa, detrás de la puerta ventana de vidrio. Está pensativa. Sola. Parece habitante de la residencia. Medita o espera. Su desnudez hace sospechar que está sola, al menos en ese momento. Podría suponerse quizás que termina de hacer el amor, y ahora medita. Pero no, las fotos posteriores, con el hombre maduro o anciano, parecen demostrar que ambos están solos. No me cabe la idea de que sea pareja amorosa del anciano, no por prejuicio de edades, sino porque él no luce saludable, en particular en pijama a rayas, que me recuerda Auschtwitz, aunque tal vez la comparación sea desdichada. Bueno, ella está sola, desnuda y detrás del vidrio. Se refleja en el vidrio el agua de la piscina.
    Me llama la atención, en los últimos tiempos, la cantidad de fotografías de arte y erotismo en las cuales las mujeres están solas con su cuerpo. Es cierto que en la historia del arte, el desnudo femenino ocupaba muchas veces un lugar prioritario, y en él ella la mujer estaba sola y desnuda, pero reinaba, era el centro. Aunque la mirada masculina no estuviese, se adivinaba la circunsferencia del hombre que allí estaba, fuera de cuadro. La mujer reinaba, desnuda. Ahora, me parece, se trata de otro asunto. Son mujeres solas. Desnudas y solas. A veces se fotografían a sí mismas. Parece no tener quienes las fotografíen.
    Tus mejores fotografías, mejor compuestas y más sugerentes, son esas en la muchacha desnuda “invade” la casa. Primero está en el suelo a la entrada o fondo de una gran habitación con biblioteca la izquierda. Se trata de la casa de un hombre culto, o intelectual, medianamente acomodado en situación económica. Ella mira, desde el fondo, y el piso alfombrado luce desierto. No hay sonido. Se escucha el silencio. La muchacha de cabello largo parece una aparición. Alguien que cayó. Que vino, que no era esperada. ¿O es el comienzo de una presencia esperada por el anciano que aparecerá después? No propone miedo la imagen. Sólo algo de extrañeza. Pero la extrañeza (de vivir) es algo bastante cmún hoy. ¿Quién es la linda muchacha? ¿Un ángel, la Muerte, un fantasma, o una simple modelo desnuda del fotográfo que mira fuera de cuadro, como el espectador? En la segunda foto (ignoro si es es el orden de presentación original) aparece ella desnuda en un lujoso y amplio baño delante de un espejo, y comparte con un anciano el lavado de dientes. La escena tiene algo surreal. Lo irreal parece la desnudez y la pareja de la muchacha desnuda y el anciano vestido, aunque en camiseta. Un sueño. Una fantasía. Una pesadilla (para el anciano, si es que supuso deseo sexual). ¿Un deseo profundo? ¿Un padre y una hija, con naturalidad?, pero ¿por qué ella desnuda y él no? ¿Ella es su beba de antaño? ¿La recuerda desnuda como bebe niña pero ya grande como adulta? No figura deseo sexual en los personajesa de la escena. Tal vez sí en el espectador. Hay algo erótico distanciado, no genital, por supuesto.
    La imagen siguiente la muestra a ella desnuda muy entusiasmada al seguir la explicación o descripción que, al parecer el mismo hombre maduro, le da sobre sus libros en los estantes. Ella está activa, intelectualmente. No hay deseo en él, pero sí calmo entusiasmo por mostrar su tesoro de libros. Sigue el contraste en armonía, ella desnuda y él vestido. El tiene pudor. Ella no lo necesita, luce bella y pudorosa así, sin ropa.
    La última foto tiene algo piadoso, de despedida, me parece. Ella, desnuda, lleva al anciano en pijama a rayas de la mano alrededor de la piscina, en lo alto de la colina, a lo lejos la ciudad. ¿A dónde lo lleva? Allí cabe suponer de nuevo la idea de la Muerte. ¿Un Angel? En todo caso, el Angel de la Muerte. Su pijama a rayas es igual al que he visto en fotos del campo de exterminio nazi por antonomasia. ¿Es él un ex prisionero de los nazis? ¿Ella viene a llevarlo por fin? La muerte que no lo llevó en Auschwitz, ¿viene ahora a recogerlo? Es una bella Muerte, desnuda y muchacha. Un Bello Morir. ¿O tal vez el anciano ya murió en los crematorios e imagina que muere muchos años después en un futuro junto a una piscina y que lo guía de la mano una bella muchacha desnuda? ¿O es simplemente un anciano que se va de paseo recién levantado de la cama? ¿A dónde van? ¿Darán sólo vueltas alrededor de la piscina?
    Te felicito Julia.
    AMILCAR MORETTI
    La Plata. Provincia de Buenos Aires.
    Argentina

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